BREVE HISTORIA DE NUESTRAS FIESTAS PATRONALES |
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Desde que a finales del siglo XVI se estableciera en nuestro pueblo, el viejo lugar de Maciascoque, el patronazgo religioso de la Virgen de Guadalupe, como consecuencia e influencia de la orden jerónima recién instalada entonces por estas tierras de la huerta murciana, es seguro que de una forma u otra aquí le tributarían nuestros antepasados algún tipo de celebración periódica o anual a la Patrona. De esto hace ya cuatro siglos justos, y casi uno y medio después, en 1730, un conocido viajero mariano del reino de Murcia escribía que los vecinos de este lugar veneran una Patrona con el título de María Santísima de Guadalupe, a cuyas expensas celebran en la parroquia donde está majestuosamente instalada desde muy antiguo. |
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Por otro lado, en la segunda mitad del siglo XVII se constituyeron en Guadalupe algunas hermandades religiosas, debiendo destacarse la del Santísimo Sacramento, con cuya celebración anual de la procesión del Corpus Christi engrosó en el capítulo histórico de las Fiestas Patronales que ya habían sido iniciadas varias décadas antes con la Virgen de Guadalupe. |
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De aquéllos entonces datan algunos de los signos patronales que enriquecieron el modesto patrimonio artístico de la parroquia de Guadalupe. La propia custodia para la exposición y procesión del Santísimo, inventariada en el patrimonio regional, data del siglo XVII, siendo una pieza de orfebrería en plata en forma de sol radiante al estilo de la época. De tiempos posteriores, ya en el siglo XVIII, la antigua imagen de la Virgen de Guadalupe fue engalanada también por estimadas piezas de orfebrería en plata, que hoy porta la magnífica talla realizada en 1965 por F. Liza, tales como las coronas de la Virgen y del Niño, y la media luna fechada en 1753. |
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Habrá que llegar a mediados del siglo XIX para hallar una renovación institucional diocesana en las Fiestas Patronales. Así, en 1851 se revitaliza la hermandad del Santísimo, engrosando en ella miembros de las históricas hermandades locales del Rosario y de las Benditas Animas, después de ir caminando juntas en el pueblo durante casi doscientos años. Y poco después, en 1862, se funda la hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, regularizando así en la parroquia la celebración religiosa de carácter local más antigua de la misma, pues no en vano se venía festejando a la Patrona desde hacía más de dos siglos y medio, si bien de antiguo pudo haber existido alguna asociación o cofradía religiosa que temporalmente se ocupara de una celosa veneración a la Virgen que dio su nombre al pueblo a principios de 1600. |
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Las Fiestas Patronales de Guadalupe, como era común en otros sitios, siempre fueron de carácter meramente religioso, mientras que las actividades lúdicas que se conocen a la par han ido teniendo una programación al gusto civil de cada época, sobre todo desde finales del siglo XIX, aportando en principio los vecinos un entretenimiento extraordinario a las rutinas cotidianas. Hasta la extinción real de las hermandades de la Virgen de Guadalupe y del Santísimo, hacia 1950-1960, las Fiestas que se celebraban de forma tradicional, dejan paso a una festejación cívico-religiosa en la que lo primero se ha ido ostentando en vistosidad, mientras que lo religioso se ha mantenido fiel a la tradición. En las últimas décadas se ha ido fomentando la figura vecinal de la denominada Comisión de Fiestas, encargada de gestionar y programar la celebración de las Fiestas Patronales al gusto contemporáneo. |
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Por último, referente al período anual en que tienen lugar las Fiestas de Guadalupe, es cierto que no se hace constar en documentos antiguos, si bien las últimas generaciones que se han conocido en el pueblo, se referían a que tenían lugar durante el mes de junio: el día del Corpus, la del Santísimo, y el último domingo del mes la de la Patrona, ambas precedidas por respectivos novenarios. Sin embargo, sucedía que ese tiempo era de máxima actividad agrícola, y en un pueblo que vivía antaño de tales recursos primarios, por lo que eran muchos los hermanos que no podían asistir a muchos de los actos y funciones religiosas; además, era esa una época de contribución del popular "rento" por tierras rústicas arrendadas de pertenencia señorial, lo que influía negativamente en las limosnas para las Fiestas. Tales circunstancias determinaron un cambio que se efectuó a mediados del siglo actual, o quizá antes, trasladándose la procesión del Santísimo al día de Santiago, 25 de julio, y la de la Virgen de Guadalupe al domingo siguiente a dicha fecha, o anterior si coincidía la misma en domingo; o sea, todo se trasladó a un mes después. |
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Actualmente tienen lugar en la segunda quincena de Julio, en honor de la Virgen de Guadalupe (el 17/07/1997 se celebró su IV Centenario con una romería en la que se trasladó a la Virgen, como cuenta la leyenda, desde el monasterio de Los Jerónimos hasta la parroquia de Guadalupe; y tres años después fue su coronación canónica el 08/07/2000 con gran solemnidad popular) y del Corpus, como ya son vieja tradición en esta zona de la Huerta de Murcia, sobre todo desde que se revitalizaron a mediados del siglo XIX. |
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Además de las Fiestas Patronales también son dignas de mención:
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Información publicada en el programa de fiestas de 1993 (no figura su autor), y ampliada por Juan de Dios Cerezo Teruel. |
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