El 23 de octubre de 1825 firmó su primer registro sacramental en Guadalupe el nuevo párroco fray Ezequiel Sevilla . Sustituyó al cura Juan José Díaz Fernández, por irse a otro destino un mes antes , cubriendo este periodo el cura Bartolomé Manchón, ecónomo de Espinardo. Este fraile era carmelita del convento San Diego de Murcia y en Guadalupe fue rector parroquial hasta fallecer aquí el 8 de mayo de 1829, después de tres meses enfermo. Accidentalmente le sustituyó fray Diego Montoya, ex prior de Los Jerónimos y morador en Guadalupe, siguiendo como párroco provisional desde el 20 de abril de ese año, cuando se agravó el estado del carmelita .
En los cuarenta meses que fray Ezequiel Sevilla estuvo en Guadalupe, dos años después de acabar el Trienio el Liberal de 1820-23 y llegar la Década Ominosa 1823-33 con el rey Fernando VII, los vecinos del pueblo tuvieron en el púlpito de la iglesia un defensor de monarca dictador, lo que no agradaría a bastantes feligreses y lugareños, sobre todo los defensores de la Constitución liberal de 1812, la que propició crear en 1820 el ayuntamiento constitucional de Guadalupe, abolido en 1823 por dicho rey .
En Murcia fue muy conocido este fraile antiliberal, siendo de los realistas de la ciudad airadamente defensores del absolutismo de Fernando VII en el Trienio Liberal. Antes de llegar a Guadalupe, durante el periodo constitucional iniciado en 1820 estuvo en la parroquia del Esparragal y en su anexo de Monteagudo, lugares donde alentaba a los vecinos para sublevarse en Murcia contra la Constitución de 1812. Lo hacía con las consignas de señalados facciosos de la ciudad y encabezando él mismo las rebeliones populares, haciendo que el 20 de abril de 1822 fuera detenido por milicianos liberales y encalabozado en las cárceles de Murcia, donde estuvo algún tiempo. Al salir de prisión tuvo licencia de un año en su ministerio clerical, sin tenerse noticias suyas hasta marzo de 1825 . Siete meses después fue enviado de párroco a Guadalupe, donde murió.
Más allá de los propios sermones eclesiásticos, fray Ezequiel Sevilla utilizaba el púlpito…